Ahora en la formación me encuentro a gusto. Pero cuando voy por los foros y grupos de noticias, respondiendo cuestiones de la gente, haciendo de gurú, hablando de Castor, de Ibatis, de Slide, de HSQL… debo reconocer que mi estancia en el I+D durante unos años fue bastante provechosa. Para eso es importante contar con buenos maestros, y yo tuve la suerte de encontrarme con un grupo de personas genial, y con un auténtico fuera de serie que no sólo me enseñó gran parte de lo que sé, sino que me indicó el camino por el que yo he seguido aprendiendo por mí mismo. Una persona que recomendaba MVC cuando no existía ni Struts, que usaba Ant cuando no lo conocía nadie, portlets mucho antes de JSR168 y uno de los primeros en desarrollar servicios web en España. En definitiva, un visionario que debería haber cobrado un pastón sólo por navegar, probar cosas y abrir la boca para evangelizar a los demás.
“Siempre aportando”. Esa era la frase que usábamos. Y doy fe que lo hicimos. Cuando dejamos el puro I+D y pasamos a arrimar un poco el hombro con el equipo de desarrollo, aquello era dantesco. La formación había sido nula durante mucho tiempo, en los proyectos habían tenido que meter horas y en su vida personal eran gente normal que no tiene eclipse.org como página de inicio en el ordenador de casa. El resultado era obvio: Java sin paquetes, un servlet por pantalla, catch vacíos, desconocimiento del finally… La carencias eran gordísimas a nivel de lenguaje. Imaginaos a nivel de arquitectura.
Aún recuerdo que les cascaba el JavaMail cuando metían tildes o eñes en el texto del correo. Yo era becario todavía, llevaría tres meses; por mirar el Javadoc y enseñarles el método para asignar el juego de caracteres correcto al mensaje, me gané el título no oficial de gurú. Incluso con el título, las discusiones eran continuas. ¿Conocéis esa sensación cuando sabes con certeza que tienes razón y no hay forma de que te hagan caso? Nos acompañaba continuamente. Al final, sé que algo de poso de lo que hicimos ha quedado en la empresa, y estoy contento de ello. Ahora en mi CV puedo incluir: “Amplia experiencia como predicador”.
Nota aparte: como podéis ver, el señor Fuckowski ha dejado un comentario al post anterior, de lo que me siento muy honrado. Ya os recomendé su página anteriormente, pero aprovecho para reiterar la importancia de que ésta se encuentre en vuestros favoritos. Muchos esperamos que el RSS nos dé la feliz noticia de su próximo artículo.
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